El inicio de la Edad Media

La Edad Media comienza con desaparición del imperio romano de occidente en el año 476 d.C. A partir de esta fecha el antiguo espacio ocupado por los romanos alrededor del Mediterráneo pasó a estar ocupado por tres grandes civilizaciones: la bizantina, el islam y los reinos germánicos.

  • La bizantina ocupaba el espacio que había correspondido al imperio romano de Oriente. Tuvo su momento de máximo esplendor en el siglo VI.
  • El islam nace en el siglo VII y se convirtió en una brillante civilización que se expandió militarmente por el este hasta el río Indo y por el oeste hasta la península Ibérica.
  • Los pueblos germanos, que ocuparon el antiguo imperio romano de occidente, se dividió en muchos estados independientes. En esta región de Europa occidental la población vivía en el campo y estaba sometida al poder de la nobleza y la iglesia. La religión católica controlaba todos los aspectos de la vida de los hombres, y desde el punto de vista artístico se desarrolló el arte románico y gótico.

 1. El imperio bizantino.

Es el nombre que recibe el territorio del antiguo imperio romano de Oriente. Pervivirá hasta el siglo XV y su capital fue Constantinopla.

Su momento de máximo esplendor se desarrolló bajo el reinado del emperador Justiniano y su esposa Teodora (527-565). Su gobierno se caracterizó por:

Ciudades como Constantinopla, Éfeso o Tesalónica tuvieron gran importancia económica y comercial. En ella se desarrollaba una artesanía de gran calidad como la seda, esmaltes, tapices, etc. El imperio bizantino tuvo una gran prosperidad económica ya que dominaron el comercio mediterráneo y las principales rutas que unían Europa con Asia y África.

Al principio los bizantinos mantuvieron las formas de vida romanas, pero tras el reinado de Justiniano fueron adoptando elementos griegos: el latín fue sustituido por el griego como lengua oficial y la religión pasó a estar controlada por el patriarca de Constantinopla (Cisma de Oriente). La religión ortodoxa estaba presente en la vida y la cultura y era motivo de disputas. Los monjes ortodoxos extendieron su religión a los pueblos del este de Europa, de ahí que en la actualidad sea religión mayoritaria en Rusia, Lituania, Bielorrusia, Bulgaria, Rumanía, Grecia y Macedonia.

Su arte fue muy rico y principalmente religioso. En arquitectura destacan las iglesias de planta de cruz griega como Santa Sofía, y los mosaicos, que sirvieron para decorar iglesias y palacios.

Las conquistas bizantinas no duraron mucho tiempo. Lombardos, visigodos y musulmanes redujeron gran parte de las conquistas de Justiniano y en 1453 Constantinopla fue invadida por los turcos  poniendo fin al imperio bizantino y a la Edad Media.

 2. El Islam.

El islam surgió en la península Arábiga, un lugar desértico donde los árabes estaban organizados en tribus enfrentadas entre sí. No poseían ningún poder político que las uniera y su religión era politeísta. La mayoría de la población era nómada dedicada al pastoreo de cabras y ovejas. Las dos ciudades más importantes eran la Meca y Medina.

En el 570 nace Mahoma, hijo de comerciantes caravaneros y con buena formación intelectual, sintió la llamada de Dios y se dedicó a predicar una nueva religión, el islam. El islam defendía que las personas debían someterse a Alá, que es como los musulmanes llaman al único Dios. Los ricos comerciantes de La Meca lo expulsaron de la ciudad y se trasladó a Medina en el año 622. Esta fecha recibe el nombre de hégira y marca el comienzo del calendario musulmán. En Medina Mahoma reclutó un poderoso ejército y conquistó La Meca, para desde allí iniciar la expansión de la nueva religión por toda la península Arábiga.

Las predicaciones de Mahoma se recogen en el libro sagrado de los musulmanes: el Corán. Según éste, todo buen musulmán debe cumplir estas cinco obligaciones fundamentales:

  • La profesión de fe, por la que todo musulmán afirmará que no hay más Dios que Alá y que Mahoma es su profeta.
  • Se debe rezar cinco veces al día en dirección a La Meca.
  • Al menos una vez en la vida hay que peregrinar a La Meca.
  • Se debe ayunar durante el mes de Ramadán, desde la salida hasta la puesta de sol.
  • Se debe dar limosna a los pobres.

Además, en un principio tenían obligación de defender su religión y extenderla por medio de la yihad o guerra santa, aunque en la actualidad esto sólo lo hacen los grupos más extremistas. Se permite la poligamia, pero se prohíbe comer carne de cerdo, beber vino y participar en juegos de azar.

Mahoma muere en 632, pero los musulmanes iniciarán una expansión militar que les permitió crear un gran imperio.

  • Califato ortodoxo. El imperio estuvo gobernado por parientes directos del profeta. Los musulmanes controlaron toda la península Arábiga y se enfrentaron con el imperio bizantino. Pero las luchas internas por el poder hicieron que el califa Alí fuera asesinado en el 661, y accediendo al poder la familia Omeya.
  • Los Omeyas.  Hacen hereditario el título de califa entre sus familiares, trasladaron la capital a Damasco (en la actual Siria) y conquistaron territorios desde Persia hasta la península Ibérica. En el 750 una rebelión acabó con el reinado de los Omeyas, dando paso a los Abasíes.
  • Los Abasidas. Trasladaron la capital a Bagdad (en la actual Irak). Se multiplican las luchas por el poder y el imperio comenzó a desintegrarse (un ejemplo fue Al-Andalus). Y a partir del siglo XIII fue cediendo paso a los turcos, un pueblo musulmán proveniente de las estepas asiáticas que se convertiría en el más poderoso del mundo islámico.

La sociedad islámica era muy heterogénea y desigual. Convivían personas de distintas religiones y etnias, y se dividía por criterios económicos:

  • Aristocracia. Formada por familias relacionadas con el gobierno y grandes propietarios. Tenían el poder político y económico, y eran mayoritariamente árabes.
  • Notables. Integrado por los comerciantes, artesanos con talleres propios y pequeños propietarios rurales. No participaban en la vida política.
  • Resto de la población. Eran la gran mayoría y estaba compuesto por pequeños vendedores ambulantes, artesanos sin taller y campesinos sin propiedades.

Las mujeres estaban bajo la autoridad del padre o del marido. Cuidaban de los hijos, de la casa y no podían salir solas sin permiso.

Crearon una de las civilizaciones más desarrolladas de su tiempo:

  • Poseían una agricultura muy productiva por la introducción de nuevas técnicas de regadío y el empleo de norias y molinos.
  • Adoptaron innovaciones de otros pueblos como la fabricación del papel o la pólvora, incorporaron la brújula, elaboraron catálogos de astros, y en matemáticas adoptaron el cero, los números arábigos, inventaron el álgebra y perfeccionaron la trigonometría y la aritmética.
  • En medicina desarrollaron avanzadas técnicas de cirugía y anestesia. Destacaron las obras de médicos como Avicena o Averroes.
  • Tradujeron al árabe obras de filósofos griegos y romanos, crearon grandes bibliotecas (Bagdad, Córdoba o El Cairo), destacaron en poesía, música, y escribieron muchos libros de viajes, de geografía y de historia. Y recopilaron extraordinarios relatos  como los cuentos de Las mil y una noches.

3. Los reinos germánicos.

O bárbaros como los llamaron los romanos, habitaban al norte del imperio romano desde el siglo III. Por estas fechas la situación de Roma era ya crítica y el emperador Teodosio en el 395 dividió el imperio entre sus dos hijos para que fuera más fácil de defender. A Honorio le correspondió la parte occidental y Arcadio la oriental.

Pero en el 476 el general germano Odoacro venció al último emperador romano de occidente, Rómulo Augústulo. Este acontecimiento marcó el fin de la Edad Antigua y el inicio de la Edad Media.

El imperio romano de occidente se fragmentó en varios reinos y durante este periodo se extendió una gran inseguridad: las ciudades fueron saqueadas y la población se trasladó al campo donde buscó la protección de los ricos propietarios.

La economía comenzó a basarse casi exclusivamente en la agricultura y la ganadería que se convirtió en la base de su subsistencia. El comercio casi desapareció.

La sociedad y la cultura se empobreció. Romanos y germanos tenían distintas leyes, costumbres y religiones. Pero poco a poco se fueron mezclando y en los lugares más romanizados los germanos adoptaron el latín como lengua y el cristianismo como religión.

Algunos de los pueblos germanos que ocuparon las antiguas tierras del Imperio fueron los visigodos. Entraron en el imperio romano a finales del siglo IV presionados por los hunos. En el 410 conquistaron y saquearon Roma. A comienzos del siglo VI se instalan en la península Ibérica fundando su reino con capital en Toledo. Durante el siglo VII el rey Leovigildo consolidó la autoridad real, extendió el territorio del reino y dictó nuevas leyes. Su hijo Recaredo se convirtió al catolicismo, consiguiendo la unificación religiosa del reino.

Durante la segunda mitad del siglo VII las luchas entre los reyes y los nobles fueron constantes, lo que facilitó la invasión musulmana del 711, provocando el fin del reino.