Los reinos cristianos penisulares

1. ¿Qué son y cómo surgen los reinos cristianos peninsulares?

Los primeros reinos cristianos se originan en las montañas de la Cordillera Cantábrica y de los Pirineos, resistiendo a los ataques musulmanes tras la conquista de la península en el 711. Estaban formados por jefes locales y nobles visigodos que escaparon hacia el norte, y que se negaron a pagar los tributos a los emires cordobeses. En la cordillera cantábrica estuvieron liderados por un caudillo local llamado Pelayo, que se enfrentó a los musulmanes en la Batalla de Covadonga en el año 722. Este hecho, más legendario que histórico, marca el inicio del proceso de conquista de la Península que finalizará en 1492 con la expulsión de musulmanes y judíos por los Reyes Católicos.

En todo este tiempo las poblaciones cristianas de la península crearon reinos y condados que fueron creciendo y mezclándose en un lento proceso de expansión y conquista hacia el sur de la península. El cuál estuvo favorecido y acelerado a partir del siglo XIII por la debilidad política de los musulmanes. Al mismo tiempo, durante la conquista se fueron consolidando poderosas monarquías que dieron lugar a importantes y poderosos reinos que ampliarían sus territorios, poder e influencia.

¿Reconquista o conquista cristiana?
El término Reconquista fue acuñado en el siglo XIX con una fuerte carga ideológica nacionalista, relacionada con la lucha de liberación nacional frente a los musulmanes, resultado del cual los españoles serían “una nación forjada contra el islam”. (García San Juan, 2004).

Desde el punto de vista académico el término es inexacto debido a que la reconquista cristiana del territorio peninsular se formó posteriormente a la invasión musulmana. Otros historiadores (Olagüe, 2017) afirman que no existió invasión militar árabe, si no que la creación de al-Andalus fue el resultado de la conversión al islam de la población hispanovisigoda. Por lo que progresivamente se ha sustituido en los textos escolares el término Reconquista por el de la la conquista cristiana de al-Andalus.

Eje cronológico de la conquista de los reinos cristianos de la península

2. Evolución histórica de la conquista: del 722 al 1492

Durante casi ochocientos años convivieron en la península cristianos y musulmanes, pero sin darse una integración cultural entre ambos, como sí ocurrió entre visigodos e hispanorromanos tras la caída del imperio romano. Como veremos en las siguientes etapas habrá momentos de convivencia pacífica y de enfrentamientos. El proceso se inició con un claro predominio musulmán, a la que siguió una fase de equilibrio,  para dar paso a una etapa final que concluyó con la conquista  del Reino Nazarí de Granada en 1492.

a) Siglo VIII

La cordillera Cantábrica, tras la invasión musulmana, se quedó sin ocupar. Esta zona protegía de forma natural a los astures, cántabros y vascones. Sociedades muy reacias a ser sometidas por un enemigo invasor. Por ello, el reino de Asturias fue el primero en constituirse en en el siglo VIII tras victoria de la batalla de Covadonga en el 722.  Al héroe Pelayo le sucedieron los monarcas Alfonso I (739-757) y Alfonso II (791-842). Ampliaron el reino hacia el oeste (Galicia) y hacia al este (Álava y norte de Burgos). Se estableció la capital en Oviedo.

La zona pirenaica era un territorio bajo el control del imperio carolingio con el nombre de Marca Hispánica. Era una zona dividida en condados cuya misión era proteger el imperio de Carlomagno del avance musulmán. Carlomagno intentó llevar la frontera de la Marca hasta Zaragoza, pero sus tropas fueron derrotadas por los vascones en Roncesvalles (778).

Mapa con los núcleos de resistencia cristiana de la península en el siglo VIII
Los núcleos de resistencia cristiana se formaron a lo largo del siglo VIII en dos focos principales: la cordillera cantábrica y la parte occidental de los Pirineos (Fuente: J. Antonio Bermúdez en Banco de imágenes del INTEF).

b) Siglos IX y X

En la zona de los Pirineos, tras la desaparición del imperio carolingio a principios del siglo IX, se independizaron los territorios de la antigua Marca Hispánica dando lugar al:

Reino de Navarra. El conde Íñigo Arista a principios del siglo IX expulsó a las tropas francas de Pamplona dando origen a la capital del reino que más tarde se llamará Navarra. A partir del siglo X la dinastía Jimena gobernó en Navarra y consiguió extender su influencia por la Rioja y Álava. 


Condado de Aragón. Hacia el 828 los Aznar Galindo consiguieron la independencia para el condado de Aragón. En el año 922 Aragón quedó bajo el dominio de los monarcas navarros hasta su independencia tras la muerte de Sancho III en el 1035.


Condados catalanes. Hasta la desaparición del imperio carolingio, Barcelona dependía de los monarcas francos que habían dividido este territorio en diversos condados. Tras su desintegración, en el 874 Wifredo el Velloso (879-898) conde de Barcelona reunió los condados catalanes y los transmitió en herencia a sus hijos. En el siglo X sus sucesores se independizaron de los franceses y obtuvieron su independencia política.

Durante los siglos IX y X los reinos cristianos avanzaron por el sur hasta el valle del Duero. Esta zona no interesó a los musulmanes, y había quedado casi desierta. Por lo que el avance cristiano no fue militar sino que se basó en la colonización de la tierra por grupos de campesinos que formaron pequeñas aldeas. Además, en el año 1031, el califato de Córdoba se disolvió y al-Andalus se dividió en reinos de taifas. Los reinos cristianos aprovecharon la debilidad para extenderse hacia el sur. Y para evitar ataques las taifas musulmanas pagaban parias (cantidades de oro) a los cristianos.

La Repoblación
Paralelamente al avance militar, se produjo un proceso de colonización de las tierras mediante el asentamiento de población cristiana con la finalidad de ocuparlas y ponerlas en cultivo. A este proceso se llamó repoblación. Los reyes y condes la llevaron a cabo de tres maneras:

  • Repoblación por concejos:  Se desarrolló en en los valles del Duero, del Tajo y del Ebro. Consistió en el establecimiento de núcleos de población o concejos, formados por una villa o ciudad amurallada con su término municipal o alfoz. Debían defenderse de los ataques musulmanes, y para atraer pobladores los reyes otorgaban fueros muy ventajosos para sus pobladores como el pago de menos impuestos,  leyes más favorables o menores penas por delitos.
  • Repoblación por órdenes militares. Se dio entre el río Tajo y Sierra Morena, y en las zonas altas de los valles del Turia y Júcar. Eran zonas fronterizas, peligrosas y de escasa población. Estas órdenes estaban formadas por monjes-guerreros que recibieron extensos señoríos denominados maestrazgos. A cambio debían defender  el territorio asignado y fomentar su poblamiento.
  • Repoblación por repartimiento. Se produjo en el valle del Guadalquivir, Murcia, la costa valenciana y las islas Baleares. El territorio se repartía de forma proporcional a la participación en la conquista. De esta manera los nobles recibieron grandes propiedades, y los grupos más humildes pequeños lotes de tierra. 

En este proceso, a los musulmanes que se rindieron sin oponer resistencia se les permitió permanecer en las afueras de las ciudades o en el campo. Pero los que opusieron resistencia fueron vencidos y expulsados

Mapa de la Península Ibérica en el siglo IX
La Península hacia el siglo IX. El reino de Asturias se expande hacia el sur del Duero, y los territorios de la antigua Marca Hispánica se independican de los carolingios (Fuente: J. Antonio Bermúdez en Banco de imágenes del INTEF)..

c) Siglos XI y XII

En la zona de los Pirineos.

  • Reino de Navarra. El siglo se inicia con el reinado de Sancho III el Mayor de Navarra (1000-1035), que llegó a ser el rey cristiano más poderoso de la Península aprovechando la crisis del califato de Córdoba. Bajo su mandato el reino de Navarra alcanza su máximo esplendor. Incorporó a su reino los condados aragoneses, Castilla y parte de León. A su muerte dividió el reino entre sus hijos. Creando dos nuevos reinos: Castilla y Aragón. Que irán extendiéndose hacia el sur, impidiendo la expansión del reino de Navarra. Tras la muerte sin sucesor del rey aragonés Alfonso I el Batallador, una lucha entre la nobleza hace que surja de nuevo el reino de Navarra, independiente de Aragón.
  • Reino de Aragón. Se convierte en reino con Ramiro I (1035-1063). Se anexionó los condados de Sobrarbe y Ribagorza, pero no pudo avanzar hacia el sur debido a la fuerte presencia de musulmanes en la cuenca del Ebro. A finales de siglo Pedro I (1094-1104), nieto de Ramiro I conquista Huesca y Barbastro. Alfonso I el Batallador (1104-1134) conquistó Zaragoza (1118) y el valle medio del Ebro. Le sucederá su hermano Ramiro II el Monje (1134-1137) cuya hija Petronila fue casada con Ramón Berenguer IV conde de Barcelona. Nacía una nueva entidad política: la Corona de Aragón. Uniendo la dinastías de Aragón y Cataluña. Ramón Berenguer IV conquistó todo el valle del Ebro tomando Lérida y Tortosa (1148). Alfonso II (1162-1196) fue el primer monarca de la Corona de Aragón conquista Teruel (1171) facilitando el camino a la conquista de Valencia

En la zona occidental los cristianos ampliaron sus territorios hacia el sur aprovechando la debilidad de los musulmanes divididos en taifas.

  • Reino de Castilla. Se convierte en reino con Fernando I (1035-1065). Enfrentado con el rey de León logró derrotarlo, convirtiéndose también en rey de León, uniendo varias coronas. Su hijo Alfonso VI (1072-1109) conquista Toledo (1085). Esta conquista provocará la solicitud de ayuda de las taifas a sus hermanos almorávides del norte de África que derrotaron a Alfonso VI y frenaron la conquista cristiana. Alfonso VII continuará la lucha con los almohades. A su muerte, repartió el reino entre sus hijos: Castilla para Sancho III (1157-1158) y León para Fernando II (1157-1188). Castilla continúa su expansión con ayuda de las órdenes militares cristianas.

El “Cid Campeador”.
Rodrigo Díaz de Vivar (1043-1099), más conocido como el “Cid Campeador” fue un caballero castellano perteneciente a la pequeña nobleza (un infanzón), sin fortuna ni propiedades. Aspiraba a convertirse en un gran señor, por lo que todas sus andanzas fueron encaminadas a conseguir tal fin. Formó una mesnada (soldados armados bajo sus órdenes) que puso al servicio de cristianos y musulmanes. Lo que le valió el destierro de Castilla por Alfonso VI. Llegó a conquistar Valencia (1094) y crear una taifa bajo su gobierno. Pero cayó en manos almorávides tras su muerte en el 1099.

Sus hazañas tuvieron mucha repercusión en las crónicas cristianas. Cien años después de su muerte, en el siglo XIII, se escribió el Cantar del Mío Cid. Un poema con sus gestas en lengua romance, de casi 4.000 versos en el que se entremezclan leyenda y realidad. Sus símbolos (espada Tizona y caballo Babieca) y hazañas contribuyeron a convertirlo en un caballero heroico y en un mito de la edad media castellana, y de nuestra historia de España

d) Siglos XIII a XV

Corona de Castilla y León

Alfonso VIII (1158-1214), hijo de Sancho III, prosiguió la lucha  contra los almohades. Pero es derrotado en el 1195 en la batalla de Alarcos. Esta victoria almohade propició la organización de una cruzada cristiana contra ellos apoyada por el papa Inocencio III y caballeros europeos. El resultado fue una victoria cristiana en las Navas de Tolosa (1212) donde las tropas almohades quedaron destrozadas y se disgregaron. Esto desniveló las fuerzas definitivamente  a favor de los cristianos. Fernando III (1217-1252) hijo del rey de León Alfonso IX y la hermana del rey castellano Enrique I, unificó Castilla y León. Conquistó el valle del Guadalquivir y su hijo Alfonso X el Sabio (1252-1284) conquistó Murcia y la baja Andalucía.

A finales del siglo XIII la alta nobleza castellana comenzó a enfrentarse a la autoridad del monarca. Pedro I “el Cruel” (1350-1369) defendió la autoridad de la monarquía frente a la nobleza. Esto hizo que la nobleza apoyara a su hermanastro, Enrique de Trastámara, provocando el estallido de una guerra civil que acabaría con el asesinato de Pedro I por su hermanastro que pasó a reinar como Enrique II (1369-1379). Se iniciaba la dinastía Trastámara en Castilla.

Durante el siglo XV Castilla se recupera demográfica y económicamente. Pero sus monarcas Juan II (1406-1454) y Enrique IV (1454-1474) fueron débiles y dominados por la nobleza. Su hermana Isabel le sucedió y se casó con Fernando (1469), heredero a la Corona de Aragón. Esto generó una guerra civil en Castilla que finalizará tras la muerte de Enrique IV.

Corona de Aragón

El rey aragonés Jaime I el Conquistador (1213-1276) conquistó las islas Baleares y el reino de Valencia (9 de octubre de 1238). Dejando el territorio musulmán reducido al reino de Granada gobernado por la dinastía nazarí. A partir de aquí la Corona de Aragón orientó su expansión hacia el Mediterráneo, controlando territorios y defendiendo las rutas comerciales establecidas por la burguesía catalana. Su nieto Jaime II (1291-1327) ocupó Cerdeña (1323). 

En 1410 el rey Martín I el Humano (1396-1410) moría sin descendencia. Se reunió el Compromiso de Caspe (1412) y se nombró rey a Fernando I (1412-1416) hermano de Fernando III de Castilla (dinastía Trastámara en Aragón). Su hijo Alfonso V el Magnánimo (1416-1458) amplió la presencia aragonesa con las conquista de Nápoles. Su hermano Juan II (1458-1479) tuvo que hacer frente a una guerra civil en Cataluña en la que prevaleció su autoridad pero en la que no se resolvieron los problemas.

El matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en 1469 ponía fin a la Edad Media e iniciaba el camino a la formación del Estado Español. La unión reunía a dos coronas con una situación muy desigual. Castilla estaba en crecimiento y con una gran proyección. La Corona de Aragón arrastraba una crisis económica, excepto el reino de Valencia que disfrutaba de un gran desarrollo económico. Por lo que la desigualdad de las partes fue un impedimento más en un momento de unidad de las dos coronas seguirían gobernando con cierta autonomía.

La toma de Granada comienza en 1491 con un asedio de la ciudad tras casi diez años de guerra. Los Reyes Católicos forzaron la rendición de su último rey: Boabdil. El acuerdo se plasmó en las Capitulaciones de Granada, en las que el rey y sus súbditos recibían el perdón, el respeto a sus propiedades, leyes, lengua y religión. Aunque poco tiempo después se anularon esas prerrogativas.

El 2 de enero de 1492 las tropas cristianas entraban en la ciudad y se entregaban las llaves de la ciudad de Granada. Acababa así la presencia musulmana y finalizaba la conquista cristiana de la península.

La rendición de Granada. Cuadro de Francisco Padrilla
La caída de Constantinopla en 1453, rendición de Granada y el descubrimiento de América en 1492 marcaron el fin de la Edad Media y el inicio de las Edad Moderna. (Fuente: Pintura de Francisco Pradilla, 1882, en el Palacio del Senado, Madrid)

3. Economía y sociedad

a) Economía

La economía de los reinos cristianos era de autoconsumo, donde los propios campesinos producían lo que necesitaban, o compraban en los pequeños talleres locales a cambio de sus productos agrícolas, generalmente mediante el trueque. 

La agricultura y la ganadería fueron la base de la economía.  En las zonas de secano de la Meseta y los valles de los ríos se cultivaron principalmente cereales, vid y olivo. Y en las zonas de regadío levantinas y del valle de Guadalquivir se cultivaron hortalizas, frutales y producción de seda para los talleres andaluces.

La ganadería alcanzó gran importancia. Principalmente la lanar debido a la menor necesidad de mano de obra y al tener mayores beneficios por la exportación de la lana. En Castilla y sur de Aragón se destinaron los pastos a la cría de oveja merina en régimen de trashumancia (circulaban de pastos de verano a los de invierno). Para defender sus intereses, los ganaderos  formaron en 1273 una asociación, el Honrado Concejo de la Mesta.

Las ciudades cobraron importancia a partir del siglo XI debido a las conquista de las más importantes. Esto permitió una revitalización de la artesanía y del comercio. En las ciudades de Segovia, Cuenca, Ávila y Barcelona destacó la producción  de paños de lana para la exportación. En Granada, Sevilla y Toledo se mantuvo la producción de seda, sostenidas por los artesanos moriscos. También se produjeron pieles, hierro, cerámica, vino y embarcaciones en los puertos del Cantábrico, Barcelona, Sevilla, Valencia y Palma.

El comercio se realizaba en tiendas urbanas, en mercados semanales y en ferias anuales. En Castilla se desarrolló a lo largo del Camino de Santiago. Y posteriormente se desplazó a los puertos cantábricos y de Andalucía occidental De los primeros se exportaba lana, vino y hierro a Inglaterra y Flandes. Y traían oro, esclavos y especias. En la corona de Aragón el principal foco comercial se localizaba en Barcelona. De él salían tejidos y se traía plata, trigo, seda, especias y productos de lujo.

b) Sociedad

El crecimiento de la población que se había iniciado en el siglo XI se detuvo a comienzos del siglo XIV. Las razones fueron una serie de malas cosechas y el azote de las epidemias de peste. Como la de la Peste Negra que llegó a la Península en 1348. A esta le siguieron otras en 1360, 1369 y 1375. Todas ellas causaron pérdidas de población de entre un 20 y un 40%. Afectando más a Cataluña y el norte de Castilla. Como ocurrió en Europa, muchas aldeas se despoblaron, porque los campesinos optaron por emigrar a las ciudades.

El modelo de sociedad que se impuso en los reinos cristianos fue el de la sociedad estamental. Desde el siglo XI esta sociedad se hizo más compleja debido a las diferencias de riqueza de sus grupos, lo que incrementó la diversificación interna de sus grupos.

La sociedad estamental en los reinos cristianos peninsulares

4. Los gobiernos de Castilla y Aragón

a) Corona de Castilla

Tras la unión definitiva de los reinos de León y Castilla en el año 1230, la Corona de Castilla acaparó un gran protagonismo en la expansión de los reinos cristianos y se convirtió en el mayor reino de la Península.

Su gobierno se fundamentó en tres instituciones: 

La monarquía. Compartía el poder con los grandes nobles, acumulaban muchos poderes en su persona (crear ejércitos, dictar nuevas leyes, recaudar impuestos o impartir justicia). Para afianzar su poder crearon instituciones como la Curia Regia (órgano consultivo formado por nobles, clérigos y burguesía urbana, se ocupaba de las tareas de gobierno), la Cancillería (se encargaba de la organización del reino), La Hacienda (recaudación de impuestos) y la Audiencia (administraba la justicia).

Las Cortes. Tienen origen a finales del siglo XII. Representaba a la nobleza, el clero y a las principales ciudades. En la práctica representó a las ciudades más poderosas del reino. La nobleza y el clero, que no tenían que pagar los impuestos, pronto dejaron de asistir a las reuniones. Estas Cortes medievales no eran un parlamento, ya que no hacían leyes, no podían discutir con el monarca y no representaban al pueblo.

Los municipios. Estaban administrados por los cabildos, controlados en su mayor parte por la nobleza (regidores). Para controlarlos, la monarquía nombró a los corregidores que los representaba en el gobierno municipal.

La reina María de Molina, viuda del rey Sancho IV de Castilla presenta a su hijo Fernando IV de Castilla en las Cortes de Valladolid de 1295 (Fuente: Óleo sobre lienzo de Antonio Gisbert, 1863, en el Congreso de los Diputados, Madrid)

b) Corona de Aragón

La Corona de Aragón se convirtió en una monarquía compuesta por diferentes estados: el reino de Aragón, el principado de Cataluña, el reino de Mallorca y el reino de Valencia. El monarca era simultáneamente rey y príncipe de todos ellos, pero cada estado conservaba su independencia respecto de los demás, sus propias leyes e instituciones. Debía jurar lealtad y respetar las leyes y fueros de cada territorio.

Además, la nobleza conservaba un poder feudal muy amplio. El rey tenía que negociar en cada estado para conseguir impuestos y ayuda militar, y la nobleza exigía a cambio aumentar sus privilegios y controlar la recaudación de impuestos. Por todo ello, se estableció una forma de gobierno particular llamada pactismo, que mantenía al rey bajo el control de la nobleza.

Las principales instituciones de gobierno de la Corona de Aragón fueron:

• La Corte Real o Consejo Real. Formado por el rey y sus consejeros. Existía un canciller encargado de la administración y una Audiencia para impartir justicia. También se organizó la Hacienda para controlar los impuestos y el gasto.

Virrey o Lloctinent General. Era un representante del rey en cada reino. Solía formar parte de la familia real o de la nobleza.

Las Cortes. Eran propias de cada reino (Aragón, Cataluña y Valencia). Cuando los monarcas las convocaban con la intención de obtener recursos (normalmente un tributo) para financiar su política, los miembros de las cortes aprovechaban el momento para formular sus “peticiones” o “greuges” que eran la contrapartida a la demanda de la ayuda económica presentada por el rey.

La Generalitat o Diputación General. Era una comisión permanente de las Cortes propia de cada reino. Recaudaba impuestos, organizaba el ejército y hacía cumplir las leyes. La Generalitat Valenciana fue creada por las Cortes en 1418 y asumió la defensa de los Fueros y el control del monarca. Mallorca se regía por el Gran y General Consell que reunía a los representantes de toda la isla. En Aragón el Justicia Mayor mediaba en las diferencias entre el rey y la nobleza.

Esquema de los gobiernos de la Corona de Castilla y la Corona de Aragón

5. El Reino de Valencia

La debilidad política y militar de las taifas valencianas  tras la derrota musulmana en las Navas de Tolosa (1212) y el peligro de una conquista castellana (asedio de Requena 1200) facilitó la  conquista de las tierras valencianas por el rey Jaime I entre los años 1233 y 1245. Valencia fue conquistada el 9 de octubre de 1238. 

a) Evolución y conquista

El rey aragonés Jaime I “el Conquistador” contó con el apoyo la nobleza aragonesa al ver que podían ampliar sus territorios; de los comerciantes catalanes interesados en abrir nuevos mercados; y del clero que combatía el islam. La conquista se produjo de norte a sur y con muy pocas batallas. Morella en 1232, Valencia 1238 (tras cinco meses de asedio) y Biar en 1245. La fase final de la conquista provocó un conflicto con Castilla por la toma de Biar en 1245. El cual se cerró con el Tratado de Almizra y con el que se establecieron las fronteras del Reino de Valencia que quedó incorporado a la Corona de Aragón. Posteriormente, Jaime II anexionó Alicante, Elche y Orihuela al Reino de Valencia.

Las  órdenes militares
Estaban formadas por monjes-guerreros que vivían en monasterios-fortaleza. Como monjes que eran estaban sometidos a las normas (regla) de su orden religiosa. Y como guerreros, combatieron a los musulmanes y participaron en las repoblaciones.

Lar órdenes militares cristianas en la península

La capitulación de Valencia
Nos, Jaime, por la gracia de Dios rey de Aragón y de Mallorca y conde de Barcelona […], os prometo a vos, rey Zayyan […], que vos y todos los moros que quieran salir de Valencia, que se vayan y que salgan salvos y seguros con sus armas y con todos sus arreos […].
Además, queremos que los moros que así lo quieran, se queden en Valencia en nuestra fe, salvos y seguros, y que se pongan de acuerdo con los dueños que tienen las heredades. […]

Capitulación del rey de Valencia. Crónica de Jaime I, 1238

Fresco del Castillo de Alcañiz que muestra las tropas de Jaime I entrando en Valencia
Jaime I entrando victorioso con su ejército en la ciudad de Valencia el 9 de octubre de 1238. Fresco de estilo franco-gótico en la gran sala del castillo de Alcañiz (Teruel)

b) Reparto y repoblación

El reparto de las tierras conquistadas se hizo por repartimiento. Es decir, de manera proporcional a las aportaciones de los que habían participado en la conquista: los nobles y las órdenes militares. Recibieron castillos y grandes alquerías, que conformaron extensos señoríos. El rey, para evitar el excesivo poder de la nobleza, se reservó la mayor parte de las huertas del litoral y de las principales ciudades como Valencia. A la que otorgó una serie de leyes y privilegios (Fueros). Estos Fueros de Valencia (1239-1240) se aplicaron posteriormente en todo el territorio valenciano. 

La repoblación del Reino de Valencia fue realizada por catalanes en el litoral y por aragoneses en el interior. Los campesinos se concentraron en aldeas o villas de nueva creación (Villareal, La Vila Joiosa,..) Y en ciudades abandonadas por los musulmanes se construyeron nuevos asentamientos (Castellón, Gandía o Alcoy). La mitad de la población vivía en las tierras del rey. La mayoría de la población musulmana decidió quedarse y trabajar en el campo como siervos (mudéjares). Fueron despojados de sus casas y sus huertas, y desplazados a las tierras del interior que eran menos fértiles. En ciudades como Valencia y Xàtiva siguieron trabajando como artesanos, pero marginados en barrios separados (morerías).

c) Gobierno

Jaime I creó un reino autónomo e independiente de los otros Estados de la Corona de Aragón. Con sus propias leyes (los Fueros) y sus propios órganos de gobierno.

Las Cortes. Representaba a los distintos estamentos del reino. Reunía a los representantes de la Iglesia, de los nobles y de algunas ciudades y villas del reino. Es decir, a los tres brazos: nobiliario, eclesiástico y real. Se encargaba de recibir y prestar juramento al rey, y compartían con él el poder de hacer las leyes.

La Generalitat. Defendía el sistema foral y el orden del reino.

Control real. El rey ejercía su poder a través del Virrey quien dirigía la acción política y militar del reino. El Batlle o Baile General que se encargaba de gestionar el patrimonio y los impuestos del reino. Y el Mestre Racional que controlaba a todos los funcionarios que administraban el patrimonio del rey.

Jurats o Jurados. Era la institución que gobernaba en las ciudades del reino, junto con el Consell, que era un órgano consultivo.

d) Desarrollo económico y cultural

Desde el siglo XIII, pero sobre todo durante el XV, el Reino de Valencia conoció una gran expansión económica, social y cultural. Principalmente debido al declive de los otros reinos de la Corona de Aragón como Cataluña y que convertirían a Valencia en un gran centro manufacturero, comercial y financiero.

En la agricultura, aumenta la superficie cultivada y se amplían las zonas de regadío (trigo, vid y olivo). Se cultivan plantas para la industria (lino, cáñamo, esparto o morera), productos para tintar el textil (grana y alquena) y especies (pimienta y azafrán). Las manufacturas textiles se basaron en la fabricación de paños de lana que se exportaban a Castilla, Granada y norte de África. Destacaron también las artesanías de cerámica y papel, favorecida por la invención de la imprenta que llegó a Valencia en el siglo XV.

Respecto a la economía, a lo largo del siglo XV Valencia se convierte en uno de los  focos comerciales más importantes del Mediterráneo debido al puerto de la ciudad que se convierte en el más importante de la Corona de Aragón y por el que entraban las mercancías mediterráneas con destino a Europa. En la ciudad se instalaron compañías mercantiles y financieras. Se creó la Taula de Canvis i Depòsits. Un banco municipal que facilitó las transacciones. Se construyó la Lonja de la Seda para acoger a los mercaderes de este tipo de mercancías exclusivas, demostrando el enorme dinamismo comercial y financiero de la ciudad.

En todo este contexto de desarrollo económico y social, el siglo XV valenciano se le conoce como el Siglo de Oro de las letras valencianas. En poesía destacó Ausias March (el mejor poeta valenciano de todos los tiempos) y Joanot Martorell (novela del Tirant lo Blanc) considerada la primera novela moderna y que influyó a Cervantes en su Quijote. También importantes fueron Isabel de Villena o Jaume Roig.  Y en 1499 se creó la Universidad de Valencia.

6. Cultura, religión y Arte

a) Escuela de Traductores de Toledo

A partir del siglo XII se produjo un cierto renacimiento cultural en los reinos cristianos peninsulares caracterizado por la convivencia de las tres culturas (musulmana, cristiana y judía) y el trabajo conjunto realizado en la Escuela de Traductores de Toledo que alcanzó su mayor desarrollo en el siglo XIII bajo el reinado de Alfonso X el Sabio (Ver punto 8 del tema de al-Andalus.). Gracias a ellos se introdujo el saber de autores grecolatinos, orientales y árabes en las universidades peninsulares y europeas.

Además, la literatura aportó obras muy variadas escritas en lenguas romances como la poesía popular (Poema del Mio Cid), la poesía culta (Gonzalo de Berceo), la poesía cortesana (trovadores catalanes) y las primeras obras teatrales (Auto de los Reyes Magos). En el campo de la enseñanza destacaron las escuelas catedralicias y nuevas universidades como Salamanca, Valladolid; Palencia, Huesca y Lleida.

b) El Camino de Santiago

A lo largo de la Edad Media, Compostela se convirtió en el destino de numerosos peregrinos que querían hacerse perdonar sus pecados y reconciliarse con Dios a través de la peregrinación. En el siglo IX se creyó que gracias a la ayuda de una estrella muy brillante, se había localizado la tumba del apóstol Santiago en una zona donde existía un antiguo cementerio romano. El lugar fue llamado Compostela (que significa “campo de la estrella”) y el rey Alfonso II mandó construir una iglesia. Durante más de mil años esta ruta de peregrinación ha conducido a los peregrinos hasta el santuario de un apóstol de la Cristiandad: Santiago el Mayor.

Los peregrinos viajaban en grupo para asegurar su protección, se identificaban por la concha de Santiago y vestían un atuendo preparado para grandes caminatas.  Por el Camino circulaban centenares de peregrinos y para atender sus necesidades se crearon hospederías, hospitales y una gran cantidad de iglesias. También surgieron núcleos fijos de artesanos y mercaderes, que contribuyeron al florecimiento de las ciudades del Camino. Ejemplos de construcciones románicas en el Camino de Santiago.

No sólo fue una ruta de carácter religioso, sino que el gran flujo de viajeros propició también el intercambio de ideas, costumbres, estilos artísticos, música, leyendas, poesía y mercancías de distintos puntos de Europa. Por esta vía se expandieron por la Península los nuevos estilos arquitectónicos (Románico y Gótico) que triunfaban en Europa. Ver proyecto relacionado con el arte del Camino de Santiago.

Camino de Santiago, ruta del norte peninsular
Mapa de las principales rutas del Camino de Santiago del norte peninsular. La ruta Jacobea fue una de las vías de peregrinación más importantes de Europa y clave en el desarrolo cultural de los reinos cristianos. (Fuente: Wikipedia)

c) Manifestaciones artísticas: románico y gótico

ROMÁNICO

A partir del siglo XI se extendió por toda Europa Occidental un nuevo estilo artístico llamado Románico. El continente europeo quedó unificado bajo este estilo profundamente religioso con el objetivo de provocar un acercamiento de los fieles a Dios. 

En la Península Ibérica, impulsado por la existencia del arte prerrománico (visigodo, asturiano, mozárabe) alcanzó su plenitud en los siglos XI y XII. Se extendió por los reinos cristianos del Norte peninsular, extendiéndose por una zona de influencia entre los ríos Ebro y Tajo. El sur peninsular quedó al margen debido al  dominio de al-Andalus. Se desarrolló principalmente en dos etapas:

Siglo X a inicios del XI, Románico inicial. Se desarrolla principalmente en Cataluña y Aragón. Con iglesias pequeñas, muros de piedra pequeña y decoradas exteriormente con arquillos, bandas lombardas y un campanario. Buenos ejemplos son el monasterio de San Pedro de Roda (Girona) y las iglesias de Santa María y San Clemente de Taüll (Lleida).

Siglo XI y XII. Románico puro. Se expandió por los reinos cristianos. Es característico de la mayor parte de iglesias del Camino de Santiago. Durante el s. XII se generalizó por todo el norte peninsular. Destacaron las catedrales de Santiago de Compostela, Salamanca, iglesia de San Isidoro de León, San Martín de Frómista (Palencia) y Santa María de Eunate (Navarra). Y los monasterios de San Juan de la Peña (Huesca) y Santo Domingo de Silos (Burgos)

En el siglo XII surge en la ciudad leonesa de Sahagún un nuevo estilo artístico original de nuestra península que mezcló los estilos románicos, gótico y musulmán. Este nuevo estilo se denominó mudéjar, debido al nombre de las cuadrillas de albañiles musulmanes que lo realizaban. Se caracterizó por utilizar el barro cocido como material de construcción debido a su bajo precio, rapidez en la construcción y escasez de piedra en la región. Su declaración, de influencia musulmana, emplea atauriques de yeso en el interior y diversos motivos en ladrillo en el exterior, como arcos ciegos, ajedrezados, red de rombos, espinas de pez, etc. Las principales manifestaciones las encontramos en León (iglesia de San Lorenzo y San Tirso en Sahagún), Toledo (iglesia de Santiago del Arrabal), Teruel (torres de El Salvador y San Martín). Y en Andalucía destacan la sinagoga de Córdoba y los Reales Alcázares de Sevilla.

En escultura se difundió la corriente francesa a lo largo del Camino de Santiago, con sus propias peculiaridades de influencia islámica. Destacan el Pórtico de la Gloria (Santiago de Compostela) y el claustro de Santo Domingo de Silos (Burgos).En pintura las más importantes las encontramos decorando los muros de las iglesias como la de San Isidoro de León o el ábside de San Clemente de Taüll.

GÓTICO

Encontramos también dos fases:

Finales del siglo XII y principios del XIII. Fase de transición del románico al gótico. Destacan las catedrales de Ávila, Sigüenza, Tarragona y Lleida. 

Del siglo XIII al XV. Este estilo se desarrolla con fuerza en Castilla destacando Burgos, León y Toledo. Todas ellas declaradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO. También se construyeron muchos palacios nobiliarios y municipales.

En su difusión hubo dos escuelas: la francesa que reunía las características de las grandes catedrales europeas (verticalidad, mucha decoración, grandes ventanales) y que se desarrolló en torno al Camino de Santiago y las zonas extremeñas y andaluzas conquistadas entre los siglos XIII y XV (catedral de Burgos, León y Toledo); y la mediterránea (más compactas y macizas, plantas de salón, ventanales más pequeños) implantada por la Corona de Aragón (Santa María del Mar en Barcelona o la catedral de Palma de Mallorca).

La escultura y la pintura estuvieron condicionadas a la decoración de las iglesias, catedrales y monasterios. La escultura ganó naturalidad (comunicación entre personajes) y la pintura con un menor desarrollo se manifestó en forma de miniaturas, en tablas o vidrieras. Los maestros comienzan a firmar sus obras y éstas adquirieron importancia por sí mismas.  En escultura destacaron Gil de Siloé y Pere Joan. Y en pintura  Pere y Jaume Serra, Lluís Dalmau o Nicolás Francés.

Arte cristiano medieval peninsular

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