El inicio de la Edad Media

1. ¿Cómo se inicia la Edad Media?

 

La Edad Media comienza con la desaparición del imperio romano de occidente en el año 476 d.C. A partir de esta fecha el antiguo espacio ocupado por los romanos alrededor del Mediterráneo pasó a estar ocupado por tres grandes civilizaciones: la bizantina, el islam y los reinos germánicos europeos.

  • La bizantina ocupaba el espacio que había correspondido al imperio romano de Oriente. Tuvo su momento de máximo esplendor en el siglo VI.
  • El islam nace en el siglo VII y se convirtió en una brillante civilización que se expandió militarmente por el este hasta el río Indo y por el oeste hasta la península Ibérica.
  • Los pueblos germanos, que ocuparon el antiguo imperio romano de occidente, se dividieron en muchos estados independientes. La mayoría fueron sociedades rurales y sometidos al poder de la nobleza y la iglesia. La religión católica controlaba todos los aspectos de la vida de los hombres, y desde el punto de vista artístico se desarrolló el arte románico y gótico.
Mapa invasiones bárbaras

Mapa de la situación de Europa a finales del siglo V. Fuente: J. Antonio Bermúdez en Banco de imágenes del INTEF (Adaptación)

Eje cronológico de la Edad Media

Cronología de la Edad Media. En esta unidad se tratarán los acontecimientos acontecidos en la Alta Edad Media

 

2. El imperio bizantino.

Es el nombre que recibe el territorio del antiguo imperio romano de Oriente. Pervivirá hasta el siglo XV y su capital fue Constantinopla. En sus inicios comprendía los Balcanes, Grecia, Asia Menor, Siria y Egipto.

Desde el siglo V su historia atravesó por períodos de auge y decandencia. Su momento de máximo esplendor se desarrolló en el siglo VI bajo el reinado del emperador Justiniano y su esposa Teodora (527-565). En el siglo VII, los musulmanaes conquistaron las provincias más ricas (Siria, Palestina y Egipto) reduciendo bastante su territorio. Desde mediados del siglo XI, Bizancio atravesó una profunda crisis. Hecho que fue aprovechado por los turcos en el 1453 para conquistarla y acabar con el imperio bizantino.

El gobierno de Justiniano representó el momento más esplendoroso del imperio (ver mapa), y se caracterizó por:

  • Intentó reconstruir el antiguo imperio romano. Conquistaron gran parte de la P. Itálica, norte de África y sur de la P. Ibérica.
  • Gobierno. El emperador o basileus concentraba todos los poderes (ejército, administración y religión) con ayuda de una importante red de funcionarios y una legislación basada en derecho romano, que fue recopilada y actualizada por Justiniano en un código: el Corpus Iuris Civilis. Esto hizo que en todo el imperio imperaran las mismas leyes.
  • Administración. Se organizó en provincias dirigidas por un jefe político y militar. En ellas desempeñaron un papel fundamental la caballería y la armada. También tuvo un importate cuerpo de diplomáticos que mantenía relaciones con otras regiones.
  • Economía. La agriultura era la base de la economía bizantina. La mayoría de las tierras eran grandes propiedades de nobles y monasterios que trabajaban los siervos. La artesanía se caracterizó por los artículos de lujo. Y su posición estratégica entre los dos continentes les hizo disfrutar de un rico comercio: llegaban sedas de China; especias, marfil y perlas de la India; y ámbar, pieles y trigo del norte de Europa.
Mapa imperio BIzantino siglo VI

Mapa del imperio Bizantino en la época de Justiniano en el siglo VI. (Fuente: Mediateca del Proyecto KAIROS en la web del INTEF)

Ciudades como Constantinopla, Éfeso o Tesalónica tuvieron gran importancia económica y comercial. En ella se desarrollaba una artesanía de gran calidad como la seda, esmaltes, tapices, etc. El imperio bizantino tuvo una gran prosperidad económica ya que dominaron el comercio mediterráneo y las principales rutas que unían Europa con Asia y África.

Al principio los bizantinos mantuvieron las formas de vida romanas, pero tras el reinado de Justiniano fueron adoptando elementos griegos: el latín fue sustituido por el griego como lengua oficial y la religión pasó a estar controlada por el patriarca de Constantinopla (Cisma de Oriente). La religión ortodoxa estaba presente en la vida y la cultura y era motivo de disputas. Los monjes ortodoxos extendieron su religión a los pueblos del este de Europa, de ahí que en la actualidad sea religión mayoritaria en Rusia, Lituania, Bielorrusia, Bulgaria, Rumanía, Grecia y Macedonia.

Su arte fue muy rico y principalmente religioso. En arquitectura destacan las iglesias de planta de cruz griega como Santa Sofía, y los mosaicos, que sirvieron para decorar iglesias y palacios.

Las conquistas bizantinas no duraron mucho tiempo. Lombardos, visigodos y musulmanes redujeron gran parte de las conquistas de Justiniano y en 1453 Constantinopla fue invadida por los turcos  poniendo fin al imperio bizantino y a la Edad Media.

 3. El Islam.

El islam surgió a principios del siglo VII en la península Arábiga, un lugar desértico donde los árabes estaban organizados en tribus enfrentadas entre sí. No poseían ningún poder político que las uniera y su religión era politeísta. La mayoría de la población era nómada dedicada al pastoreo de cabras y ovejas. Las dos ciudades más importantes eran la Meca y Medina.

En ese contexto nació Mahoma en el el 570, un hijo de comerciantes caravaneros con buena formación intelectual. A la edad de 40 años, según cuenta la tradición, se le apareció el arcángel Gabriel y le reveló una nueva religión monoteísta: el Islam.  A partir de ese momento se convirtió en profeta elegido por Alá (“Dios” en árabe) y comenzó a predicar esta nueva religión. Los ricos comerciantes de La Meca lo expulsaron de la ciudad y se trasladó a Medina en el año 622. Esta fecha recibe el nombre de hégira y marca el comienzo del calendario musulmán. En Medina Mahoma reclutó un poderoso ejército y conquistó La Meca.

Las predicaciones de Mahoma se recogen en el libro sagrado de los musulmanes: el Corán. Según éste, todo buen musulmán debe cumplir estas cinco obligaciones fundamentales:

  • La profesión de fe, por la que todo musulmán afirmará que no hay más Dios que Alá y que Mahoma es su profeta.
  • Se debe rezar cinco veces al día en dirección a la ciudad santa: La Meca.
  • Al menos una vez en la vida hay que peregrinar a La Meca.
  • Se debe ayunar durante el mes de Ramadán, desde la salida hasta la puesta de sol.
  • Se debe dar limosna a los pobres.

Además, en un principio tenían obligación de defender su religión y extenderla por medio de la yihad o guerra santa, aunque en la actualidad esto sólo lo hacen los grupos más extremistas. Se permite la poligamia, pero se prohíbe comer carne de cerdo, beber vino y participar en juegos de azar.

Mapa del Islam en el 650

Expansión del Islam tras la muerte de Mahoma (Fuente: Mediateca del Proyecto KAIROS en la web del INTEF)

Mahoma muere en 632, pero los musulmanes iniciarán una expansión militar que les permitió crear un gran imperio.

  • Califato ortodoxo (632-661). El imperio estuvo gobernado por parientes directos del profeta. Los musulmanes controlaron toda la península Arábiga y se enfrentaron con el imperio bizantino. Pero las luchas internas por el poder hicieron que el califa Alí fuera asesinado en el 661, y accediendo al poder la familia Omeya. En este período se generó una división en la comunidad musulmana entre chiitas (defendían que el califa debía ser un descendiente directo de Mahoma) y los sunitas (se basaban en el Corán y en la Sunna y pensaban que el califa debía elegido entre los mejores creyentes).
  • Los Omeyas (661-750).  Hacen hereditario el título de califa entre sus familiares, trasladaron la capital a Damasco (actual Siria) y conquistaron territorios desde Persia hasta la península Ibérica. En el 750 una rebelión acabó con el reinado de los Omeyas, dando paso a los Abasíes.
  • Los Abasidas (750-1258). Trasladaron la capital a Bagdad (actual Irak). Se multiplican las luchas por el poder y el imperio comenzó a desintegrarse (ejemplos fueron Al-Andalus, Egipto o Marruecos). Y a partir del siglo XIII fue cediendo paso a los turcos, un pueblo musulmán proveniente de las estepas asiáticas que se convertiría en el más poderoso del mundo islámico.

La sociedad islámica era muy heterogénea y desigual. Convivían personas de distintas religiones y etnias, y se dividía por criterios económicos:

  • Aristocracia. Formada por familias relacionadas con el gobierno y grandes propietarios. Tenían el poder político y económico, y eran mayoritariamente árabes.
  • Notables. Integrado por los comerciantes, artesanos con talleres propios y pequeños propietarios rurales. No participaban en la vida política.
  • Resto de la población. Eran la gran mayoría y estaba compuesto por pequeños vendedores ambulantes, artesanos sin taller y campesinos sin propiedades.

Las mujeres estaban bajo la autoridad del padre o del marido. Cuidaban de los hijos, de la casa y no podían salir solas sin permiso.

Crearon una de las civilizaciones más desarrolladas de su tiempo:

  • Poseían una agricultura muy productiva por la introducción de nuevas técnicas de regadío y el empleo de norias y molinos.
  • Adoptaron innovaciones de otros pueblos como la fabricación del papel o la pólvora, incorporaron la brújula, elaboraron catálogos de astros, y en matemáticas adoptaron el cero, los números arábigos, inventaron el álgebra y perfeccionaron la trigonometría y la aritmética.
  • En medicina desarrollaron avanzadas técnicas de cirugía y anestesia. Destacaron las obras de médicos como Avicena o Averroes.
  • Tradujeron al árabe obras de filósofos griegos y romanos, crearon grandes bibliotecas (Bagdad, Córdoba o El Cairo), destacaron en poesía, música, y escribieron muchos libros de viajes, de geografía y de historia. Y recopilaron extraordinarios relatos  como los cuentos de Las mil y una noches.

4. Los reinos germánicos.

 

También llamados bárbaros por los romanos, habitaban al norte del Imperio desde el siglo III. Por estas fechas la situación de Roma era ya crítica y el emperador Teodosio en el 395 dividió el imperio entre sus dos hijos con la intención de poder defenderlo más fácilmente. A Honorio le correspondió la parte occidental y Arcadio la oriental.

Pero en el 476 el general germano Odoacro venció al último emperador romano de occidente, Rómulo Augústulo. Este acontecimiento marcó el fin de la Edad Antigua y el inicio de la Edad Media.

Invasiones germanas

Movimientos de los pueblos germanos a partir del siglo V.

El imperio romano de occidente fue ocupado por pueblos venidos del norte y este de Europa. Fue un periodo de  gran inseguridad: las ciudades fueron saqueadas y la población se trasladó al campo donde buscó la protección de los ricos propietarios.

Estos pueblos germánicos tenían costumbres  y formas de vida muy distintas a las de los romanos. No tenían escritura, ni leyes, ni una estructura política eficaz. Se dedicaban a la agricultura y la ganadería. Se organizaban en clanes familiares cuyos cabecillas elegían a un jefe militar que hacía las funciones de rey. Al principio este cargo fue electivo, pero con el paso del tiempo se convirtió en hereditario. Al ocupar la tierras del antiguo Imperio, estos pueblos germánicos impusieron su poder militar y algunas de sus costumbres, pero también adoptaron parte de la cultura romana.

La economía comenzó a basarse casi exclusivamente en la agricultura y la ganadería y se convertiría en la base de su subsistencia. El comercio casi desapareció.

La sociedad y la cultura se empobreció. Romanos y germanos tenían distintas leyes, costumbres y religiones. Pero poco a poco se fueron mezclando y en los lugares más romanizados los germanos adoptaron el latín como lengua y el cristianismo como religión.

Algunos de los pueblos germanos más importantes fueron:

LOS FRANCOS

A finales del siglo V, tras la caída del Imperio y en la antigua provincia de la Galia Clodoveo fundó la dinastía meronvingia dando inicio al reino franco. A principios del siglo VIII el noble Carlos Martel frenó el avance musulmán en la batalla de Poitiers (732). En el 751 su hijo Pipino el Breve se convirtió en rey e implantó una nueva dinastía, la carolingia. Ésta alcanzó su máximo explendor con su hijo Carlomagno (742-814).

Carlomagno (Carlos “el Grande”) se propuso recronstruir el antiguo imperio romano de Occidente. Con este fin conquistó gran parte de las tierras de Europa occidental (lombardos, bávaros, ávaros y sajones), frenó el avance de los musulmanes y estableció fronteras seguras en todo su territorio (marcas). Convirtió al cristianismo a todos los pueblos conquistados, reforzó su poder político obligando a los obispos (jefes de la iglesia en cada territorio) a juarle fidelidad.

Fue coronado emperador en el año 800, propició un enorme renacimiento cultural pero su imperio no supo sobrevivir su muerte en el 843, ya que su hijo Luis el Piadoso lo dividió entre sus tres hijos (Tratado de Verdún).

LOS VISIGODOS

Entraron en el imperio romano a finales del siglo IV presionados por los hunos. En el 410 conquistaron y saquearon Roma. A comienzos del siglo VI se instalaron en la península Ibérica y fundaron su reino con capital en Toledo en el 554. Durante el siglo VII el rey Leovigildo consolidó la autoridad real, extendió el territorio del reino y dictó nuevas leyes. Su hijo Recaredo se convirtió al catolicismo, consiguiendo la unificación religiosa del reino.

Los visigodos en el siglo VI

Mapa de la península Ibérica en el siglo VI. Fuente: Wikipedia

Eran un pueblo poco numeroso en relación a la población hispana que ya habitaba allí, pero los dominaron y se repartieron gran parte de las tierras. Los visigodos establecieron un reino fundamentado en una monarquía fuerte donde el rey se apoyó en instituciones como el Aula Regia (nobles y clérigos asesoraban al rey) y los Concilios de Toledo (asambleas de caracter religioso y civil). Conquistó toda la península expulsando a suevos (585), bizantinos (625) y frenando a los francos por el norte. Y finalmente lo unificó religiosa y jurídicamente, ya que  Recaredo se convirtió al cristianismo en el 587 y Recesvinto publicó el Liber Iudiciorum en el 654.

Durante la segunda mitad del siglo VII las luchas entre los reyes y los nobles fueron constantes, lo que les debilitó y facilitó la invasión musulmana del 711, provocando su final.